En primer lugar, se deben enumerar los diferentes tipos de termómetros que pueden existir. Hay dos tipos principales de termómetros usados por los padres: el llamado “clásico” termómetro para bebés, con alcohol. Uno es el “clásico” termómetro de alcohol para bebés, que tiene una línea de color, rojo o amarillo. Esto hace posible medir la temperatura corporal del bebé dependiendo de su fluctuación. Se coloca en el recto, la boca o las axilas. No obstante, en determinadas circunstancias, sigue siendo difícil de utilizar. De hecho, a menudo requiere que el bebé esté inmovilizado para ser eficaz, mientras que el termómetro “digital” para bebés es simple y más moderno. Además del uso rectal, no recomendado para bebés menores de un mes, hay otros dos termómetros más adecuados: