También piensa en el mantenimiento. Tu futuro fregadero va a estar en demanda, vas a guardar los platos sucios, lavarte las manos, enjuagar las frutas y verduras… Dirige tu elección hacia un fregadero que es fácil de limpiar (la mejor relación calidad/precio es el acero inoxidable y luego la resina). Piensa también en los accesorios del fregadero que te facilitarán la vida: escurridor, filtros o tapones, rebosadero…